martes, 7 de agosto de 2012

Etapa 10 - Sarria - Melide

Penúltima etapa finiquitada. No sé si es porque estamos al final y las fuerzas escasean o que el desnivel acumulado durante la jornada ha sido brutal, pero se me ha hecho durísima.
Salimos de Sarria prontito, no queríamos achicharrarnos.
En seguida comenzamos a subir, subir y subir. La tónica de la etapa de hoy ha sido ir esquivando peregrinos (made in decathlon) que salían de Sarria, pues es en este punto donde parte la gente que quiere hacer el mínimo de kilómetros y obtener la credencial.
Ha habido un pique con un grupo de ciclistas que estaban haciendo el camino sin alforjas. Se pensaban que podían con nosotros, pero les hemos atacado de lo lindo y han tenido que ceder y agachar la cabeza. La cuestión es que hemos gastado unas fuerzas que serían necesarias luego.
Pasamos y desayunamos en Portomarín, donde cruza el Miño. Pueblo precioso donde hemos conseguido un sello morado. Ole con Ole.
Dejamos atrás el pueblo para comenzar a subir de nuevo. Todo un día de rampas y peregrinos.
Por fin vemos el siguiente pueblo interesante, Palas del Rey, donde hemos sellado y nos hemos calzado un pulpo que te cagas de un puesto de la calle. Hay muchos y el pulpo es fresco y barato. Todo un hallazgo.
Tras el tapeo, salimos para Melide, donde los compañeros tenían que pillar albergue. Yo por suerte tenía reservado alojamiento. No más ronquidos.
Mañana llegamos a Santiago. Nos espera la gran mariscada.













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