jueves, 9 de agosto de 2012

Etapa 11 - Melide - Santiago de Compostela. Fin del camino

Bueno, qué voy a decir. Se terminó. El hecho de estar escribiendo esto al día siguiente de la etapa es porque hemos dormido...poco.
La etapa comenzó con nervios. Sabíamos que se terminaba el camino. Por un lado no queríamos que se terminara nunca, por otro, el culo me decía lo contrario.
Etapa en principio corta, pero que se hizo muy larga. Quizá el ansia psicológica, quizá el cansancio.
Salimos pronto de Melide para llegar antes del mediodía. Sube y baja con algunas rampas duras. Rompepiernas constante que mereció la pena. Paisajes increíbles. Amanecer con niebla que iba levantándose con las primeras horas de la mañana.
Paramos en Arzúa para desayunar. Tan sólo restaban unos pocos kilómetros.
Los hitos del camino te recordaban que lo bueno se acaba.
Quedamos en la cima del monte de O Gozo. Rampas exigentes pero que, sabiendo que eran las últimas, se subían con alegría.
Habíamos quedado en O Gozo todos para bajar y entrar juntos a Santiago.
Esquivando peregrinos como si fueran zombies, llegamos a Santiago. Aplausos internos retumban en mí cabeza. Está hecho. 780km después, ha llegado la última parada. El final del camino.
Tras sellar y ducharnos, nos calzamos una mariscada. Tarde de turismo y noche de terrazas y copas. Así nos luce el pelo.
Ahora estamos de vuelta en el bus que nos lleva a Gijón a descansar y a recuperar los kilos que faltan.
Quería mencionar aquí a todos los integrantes del grupo con los que de una forma u otra hemos llegado a compartir el camino.
Juanjo: el vasco. Un tío muy vasco. El peso de sus alforjas lo dice todo.
Albert: un catalán con quien recomiendan no picarse.
Alex: Amigo inseparable con el que me alegra haber compartido el camino. Otro camino más.
Javi: el de Calahorra. Nadie habla por teléfono más fuerte que él.
Calos: otro catalán, inseparable amigo de Albert. Con él hemos aprendido la diferencia entre un "maaaa" y un "baaaa".
Los 4 "Catalanes" Luis (el suegro), Pepe (su hermano), Lorenzo (un yerno) y Juan (el otro yerno, qué jugador).
Siempre quedará un hueco en el recuerdo para todos ellos.
The end.












martes, 7 de agosto de 2012

Etapa 10 - Sarria - Melide

Penúltima etapa finiquitada. No sé si es porque estamos al final y las fuerzas escasean o que el desnivel acumulado durante la jornada ha sido brutal, pero se me ha hecho durísima.
Salimos de Sarria prontito, no queríamos achicharrarnos.
En seguida comenzamos a subir, subir y subir. La tónica de la etapa de hoy ha sido ir esquivando peregrinos (made in decathlon) que salían de Sarria, pues es en este punto donde parte la gente que quiere hacer el mínimo de kilómetros y obtener la credencial.
Ha habido un pique con un grupo de ciclistas que estaban haciendo el camino sin alforjas. Se pensaban que podían con nosotros, pero les hemos atacado de lo lindo y han tenido que ceder y agachar la cabeza. La cuestión es que hemos gastado unas fuerzas que serían necesarias luego.
Pasamos y desayunamos en Portomarín, donde cruza el Miño. Pueblo precioso donde hemos conseguido un sello morado. Ole con Ole.
Dejamos atrás el pueblo para comenzar a subir de nuevo. Todo un día de rampas y peregrinos.
Por fin vemos el siguiente pueblo interesante, Palas del Rey, donde hemos sellado y nos hemos calzado un pulpo que te cagas de un puesto de la calle. Hay muchos y el pulpo es fresco y barato. Todo un hallazgo.
Tras el tapeo, salimos para Melide, donde los compañeros tenían que pillar albergue. Yo por suerte tenía reservado alojamiento. No más ronquidos.
Mañana llegamos a Santiago. Nos espera la gran mariscada.













lunes, 6 de agosto de 2012

Etapa 9 - Vega de Valcarce - Sarria

Pues llegó la etapa reina. Nada más tomar café enfilamos el puerto de O Cebreiro. 16 kilómetros de subida ininterrumpida.
Hemos salido desperdigados, cada uno a su ritmo. Al final subí con Albert y Alex, que salió más tarde. Una vez encumbrada la cima nos tomamos un cola-cao calentito y esperamos al resto.
El poblado es genial, con unas vistas impresionantes.
Si pensábamos que se acababa el puerto, nos equivocábamos. Después de un falso llano, seguía una subida al Alto do Poio. Ala, y venga a subir.
Por fin la cosa empezaba a ponerse cuesta abajo cuando de pronto, la sorpresa de la jornada surgía de la nada: problemas mecánicos.
570 km sin problemas y de repente, en cuestión de 2 kilómetros hemos pinchado 3 veces (de las cuales, yo 2).
Primero me tocó a mí. Cambiamos la cámara por otra que traía de repuesto, perfecto. A los 500 metros, Juanjo. Cambiamos su cámara. Pues eso, a los pocos metros otra vez yo. A tomar por culo. No tenía más cámaras de recambio, estábamos en mitad de la nada. Total, me tocó poner un parche. Inchamos, sigue perdiendo aire. Otra raja. Pongo mi último parche, mi última esperanza. Al final, lo que quedaba de etapa, ha sido rezando para no volver a pinchar.
Conseguí llegar. Me ha tocado ir a una tienda a cambiar la cámara y la cubierta. Menos mal que era lunes.
Mañana etapa trampa. Un sube y baja constante.
ya tenemos alojamiento en Melide, nuestro próximo destino, pues hoy casi nos quedamos sin alojamiento. Esto está hasta el culo de peregrinos.
Salud.









domingo, 5 de agosto de 2012

Etapa 8 - Rabanal del Camino - Vega de Valcarce

Día completito. Amaneció con frío, tal y como esperábamos.
Hoy hemos salido en grupos pequeños. Estaba la mañana como para andar esperando. Salimos 3 para empezar a subir el puerto de Cruz de Ferro. Puerto mítico en el que en la cima, la gente arroja una piedra que porta durante el camino. Yo la cogí un pueblo más abajo. No están las fuerzas como para cargar 500 km una puta piedra.
La ascensión bien, todo por camino. Eso sí, una niebla espesa que imcomodaba, junto al frío, la ascensión.
Tras la foto de rigor al coronar, para abajo. Descenso por una trialera muuuuy divertida. Lo mejor del día, sin duda.
El día fue aclarando a medida que nos acercamos a Ponferrada, pasando por muchos e interesantes pueblos. Ponferrada es un pueblo muy bonito. Pedazo castillo, muy muy chulo. Ahí hemos desayunado un bocata y arreglado la cadena de un compañero.
Me apunto Ponferrada como sitio para visitar más profundamente.
Nuestro objetivo ahora era buscar un sello verde. Me explico, los sellos de las credenciales suelen ser negros o rojos. Pues un día vimos uno verde. Queríamos uno. Necesitábamos uno. Pues en Cacabelos lo hemos logrado. Ole con ole.
La zona del Bierzo, una pasada. Hemos pasado por muchos pueblos preciosos, como Villafranca del Bierzo. Apuntado queda.
De ahí hasta el destino viendo paisajes increíbles. Finalmente llegamos a Vega de Valcarce donde están en fiestas y parece que les sobran los petardos. Esperamos descansar pues mañana tenemos la etapa reina, el puerto de O Cebreiro.
Salud.









sábado, 4 de agosto de 2012

Etapa 7 - León - Rabanal del Camino

Menuda mierda de noche que he pasado. Ronquidos. Por todos los flancos. He debido dormir una hora. Hemos salido más tarde, pues la etapa, a priori, era sencilla.
Tras el desayuno de rigor, nos hemos puesto en marcha para dejar atrás León.
Prácticamente todo el primer tramo de la etapa se ha hecho paralelo a la carretera (feo). Nos hemos puesto a llanear a buen ritmo. No hacía calor, así que nos ha cundido esta primera parte.
En el recorrido, varios pueblos pintorescos que me dejo apuntados para visitar con más calma.
Cuando llevábamos unos 48km, se nos presenta la ciudad monumental de Astorga.
Allí nos hemos reencontrado con Álex y con Albert, el chico que dejamos hace un par de días. Se ha traído a otro colega más. Ésta familia empieza a crecer sin parar. Somos un pelotón de 11 maromos. Eso sí, siempre en las salidas, pues la familia de los 4 colegas catalanes se quedan rezagados cuando menos te lo esperas.
Una empanada en la plaza del pueblo. Astorga es muy muy bonita. Hay que volver.
Quedaban 20 km, pero joder, qué 20km. Ha empezado a oscurecerse el cielo. Mordor. Además empezó a picar el camino para arriba, y el viento no paraba de entrar de frente. Un calvario. Además, cuando quedaban 8 km se puso a llover, por lo que se hizo aún más duro.
Finalmente llegamos. Habitación doble (sin ronquidos, por favor), ropa limpia, cocido maragato, siesta, cola-cao y a la cama de nuevo.
Mañana empezamos con el puerto de la Cruz del Ferro. Dan lluvia. Rezaremos.
Mañana más.
Salud.